5.3.12

Hambrientos

Me gusta inventarme historias cada que veo a mis clientes, cada historia hace más repugnante su existencia y hace sentirme, yo, con más poder; cada historia, cada mirada los hace más insignificantes, más humanos, -nótese el tono de despecho-.

La mirada que los hace parecerse a los animales de un zoológico, a esos seres indefensos que solo buscan la supervivencia, y en esta ocasión no es la supervivencia del más fuerte; el control se toma desde arriba, cuando el cuidador del zoológico decide a quien alimentar, a los monos o a los leones, a los pingüinos o a los colibríes, al gran oso gris o a las pequeñas ardillas. Las miradas de lastima y claro, las miradas hambrientas, que los hace, al igual que a mis clientes más insignificantes. Y no se diga lo sucios de ambos, pero ese es otro tema.

Me gusta sentir el control aunque yo no lo tenga, me gusta verlos y sonreírles falsamente, desearles un buen día sin siquiera importarme el botón que falta en sus camisas. Agradecer y servir.

hoy me morí con: we're so starving - panic at the disco

1 comentario:

DD Franco dijo...

colibrís en el zoo? no lo creo, no pueden vivir en cautiverio. Algo desagradable que pienses así, no siempre se disfruta el atender, sobre todo cuando hay personas especialmente molestas, pero hay otros que da gusto ver. Yo también invento historias en el trabajo, cuando veo a las parejas pasar, cuando un anciano me pide le despache.

saludos!

por cierto este es mi nuevo blog

http://bestiadesertica.blogspot.com